dnota ha desplegado 38 estaciones Bettair, la tecnología galardonada con 9 premios AIRLAB 2025, en ocho municipios catalanes dentro del proyecto de herramientas digitales para las ZBE impulsado por la Autoritat del Transport Metropolità (ATM).
Durante años, las estrategias de movilidad sostenible se han apoyado en estimaciones, modelos teóricos o previsiones. Hoy, cada vez más administraciones buscan algo mucho más valioso: evidencia real.
Ese es el objetivo de uno de los proyectos más ambiciosos y relevantes de digitalización ambiental y movilidad urbana desarrollados en Cataluña. Impulsado por la Autoritat del Transport Metropolità (ATM), financiado con fondos europeos Next Generation EU y con dnota como adjudicataria del lote de sensores ambientales y de ruido, el proyecto busca transformar la gestión de las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) combinando tecnología digital, análisis de movilidad y monitorización avanzada de la calidad del aire.
Porque una ZBE no solo necesita controlar qué vehículos entran en una ciudad. También necesita demostrar si las medidas están mejorando de verdad el aire que respiran las personas.
Una apuesta por la movilidad basada en datos
Las Zonas de Bajas Emisiones se han convertido en una de las principales herramientas para reducir la contaminación urbana en Europa. Cataluña ha decidido afrontar este reto de una manera diferente.
En lugar de que cada municipio desarrollara sus propios sistemas, la ATM impulsó una plataforma común que integra procedimientos, autorizaciones, gestión de accesos y análisis de datos en una misma infraestructura digital. Así se evita que cada ciudad sea una isla tecnológica y se garantiza una experiencia homogénea para administraciones y ciudadanos.
Por qué es un proyecto relevante
Escala regional
Una sola plataforma y una sola red de medición para todos los municipios con ZBE adheridos, en lugar de soluciones aisladas ciudad a ciudad.
Evidencia, no estimaciones
Datos continuos de aire y ruido para comprobar si las restricciones al tráfico mejoran de verdad la calidad del aire.
Fondos europeos
Financiado con Next Generation EU, dentro de la apuesta europea por una movilidad más limpia y digital.
Completado y certificado
Los trabajos finalizaron en junio de 2026 y la ATM ha certificado que se han desarrollado satisfactoriamente.
Una ZBE no solo controla el tráfico. Tiene que demostrar que el aire mejora.
La calidad del aire, pieza central del proyecto
Reducir las emisiones del tráfico busca disminuir contaminantes asociados a enfermedades respiratorias y cardiovasculares, sobre todo en entornos urbanos densos.
Para verificar que esa mejora ocurre, hace falta información ambiental continua, fiable y bien distribuida por el territorio. Por eso la ATM y dnota han incorporado una red de monitorización basada en tecnología Bettair: no como un elemento complementario, sino como una herramienta esencial para evaluar el impacto real de las políticas de movilidad.
38 estaciones para entender lo que ocurre en la calle
Tras los estudios previos del proyecto, se desplegó una red de 38 estaciones Bettair de calidad del aire y ruido. Cada municipio definió el número de equipos que mejor se adaptaba a sus necesidades y a sus características urbanas:
Las estaciones miden en continuo:
El proyecto incluye también un software de gestión para validar los datos de los sensores. Más allá de cumplir los requisitos de los pliegos técnicos, la red ofrece una fotografía mucho más completa del comportamiento ambiental de cada municipio.
Tecnología con 9 premios AIRLAB
Las estaciones instaladas en Cataluña utilizan la misma tecnología que acaba de obtener 9 premios en el AIRLAB Microsensors Challenge 2025, organizado por AIRLAB Solutions y Airparif.
En esta edición se evaluaron 47 modelos de microsensores durante meses de pruebas independientes en condiciones reales. Bettair logró el mejor resultado global en los cuatro escenarios: París, Accra, Bangalore y las estaciones de metro de Île-de-France.
Para la ATM y los municipios, es una garantía añadida: los datos que sostienen sus decisiones sobre las ZBE proceden de una tecnología validada de forma independiente a nivel internacional.
Conoce los 9 premios AIRLAB →AIRLAB Microsensors Challenge 2025
Lo que ganan los municipios
Los ayuntamientos participantes disponen de información local y específica sobre su realidad ambiental. Pueden identificar tendencias, analizar zonas sensibles y entender mejor cómo afectan los cambios de movilidad a la calidad del aire.
Eso permite diseñar políticas públicas más precisas y responder con más transparencia a sus vecinos. El principal beneficiado es el ciudadano: no por ver sensores en la calle, sino porque detrás hay una infraestructura que convierte datos ambientales en conocimiento útil.




Un modelo para el futuro de las ZBE en Europa
La visión estratégica de la ATM, la financiación Next Generation EU, la implicación de los municipios y la capacidad tecnológica de dnota y Bettair están construyendo algo más que una plataforma digital: una nueva forma de entender las Zonas de Bajas Emisiones, en la que movilidad, tecnología y calidad del aire trabajan juntas para ofrecer resultados medibles.
El éxito de una ZBE no está solo en la tecnología que controla el tráfico, sino en demostrar, con datos reales, que el aire que respiramos es cada día mejor.
Sobre dnota
Más información sobre cómo puede ayudar dnota a controlar el aire que respiramos en nuestra web www.dnota.com y en nuestras redes sociales, donde podrás ver todos nuestros productos y servicios.
También disponemos de nuestro #videocorporativo con la visión que tiene dnota de cómo controlar el aire que respiramos.
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